Toda mi ternura

 

 

Vertí toda mi ternura,

toda la ternura que uno no

puede expresarle a un

hombre aún cuando lo quiera

mucho , muchísimo.

 

Lo vertí todo en la vasta

noche primaveral.

De pie sobre el puentecillo miré

hacia el otro lado del agua;

me fundí con el paisaje,

y les ofrecí toda mi ternura

al cielo y a las estrellas,

y al agua y al pequeño puente.

Y ese fue el mejor momento del día.

 

Y sentí que ésta era la mejor

manera de transformar en

realidades todos los muchos

sentimientos profundos y

tiernos que uno tiene

hacia otro;

confiárselos a la naturaleza,

dejarlos correr bajo

el cielo abierto de primavera

y darse cuenta de que

no hay ninguna otra manera

de dejarlos fluir.

( Etty Hillesum )