|
|
|
|
|
|
Si acaso piensas en mí, te cantaré cuando el anochecer lluvioso suelta sus
sombras por el río, arrastrando lento su luz vaga hacia el ocaso; cuando
lo que queda del día es ya demasiado poco para trabajar o jugar. Te sentarás sola en el balcón que da al sur, y yo me pondré a cantarte en el cuarto oscuro. El olor de las hojas mojadas entrará por la ventana, en el crepúsculo creciente, y los vientos tormentosos clamorearán en los cocoteros Traerán la lámpara encendida al cuarto, y entonces me iré yo. Y tú, quizá, entonces, escucharás la noche, y oirás mi canción cuando esté yo callado. (R. Tagore)
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|