Sabiduría cotidiana

 

 

 

 

La mayoría de nosotros nos pasamos la vida detrás de una máscara que oculta nuestro verdadero ser. En lugar de demostrar la plenitud de nuestra humanidad, trabajamos muy duro para crear una imagen de la persona que supuestamente el mundo desea que seamos. Decimos las cosas que las otras personas desean que digamos, vestimos las prendas que las otras personas quieren que usemos y hacemos las cosas que los demás quieren que hagamos. En lugar de vivir las vidas que estamos destinados a vivir, acabamos viviendo las vidas de otras personas. Al hacerlo, morimos de muerte lenta.

Vive tu vida de acuerdo con lo que tu corazón te dice que es la manera correcta de vivir. Expresa tus sentimientos en cada momento.

 

Al final de nuestra vida, lo que más lamentaremos,  no serán los riesgos que asumimos. Lo que llenará nuestros corazones con una pena muy profunda serán todos aquellos riesgos que no corrimos, todos los miedos que no afrontamos, y todas aquellas maravillosas oportunidades que no aprovechamos. No olvides nunca que es mejor ser león por un día, que cordero toda la vida, y recuerda  también que al otro lado del miedo está la libertad.