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La historia del Reiki empieza a mediados del siglo XIX , aunque su práctica se remonta a muchos siglos atrás. Mikao Usui fue un monje cristiano, decano de la universidad de Doshisha de Kioto, que redescubrió el Reiki, a través de los textos de los antiguos sutras budistas y de las enseñanzas de Buda que se guardaban en algunos monasterios japoneses. Reiki es la capacidad que tiene toda persona de convertir su cuerpo en un canal de energía universal curativa. Reiki es un término japonés compuesto por dos palabras: Rei, que significa “ el lado universal de la energía”, y Ki, que se refiere a la energía de tipo electromagnético que recorre el organismo y determina su estado de salud, es decir, la energía biomagnética del aura humana. Su función principal es la de restablecer el equilibrio energético del organismo. La energía discurre por el cuerpo humano a través de unos canales llamados chakras. Es una energía inofensiva, sin contraindicaciones, compatible con cualquier tipo de terapia o tratamiento. Es práctica, segura y eficiente, y, por medio de la técnica equilibra los siete chakras o centros de fuerza sutil de energía, localizados entre la base de la columna y la parte superior de la cabeza. Una persona no es Reikista (terapeuta de Reiki) solo por conocer la técnica, conocer las posiciones de las manos o haber leído sobre Reiki El Reiki no puede ser aprendido por medio de libros, folletos, ni cintas de video, audio, ni por internet o a distancia. Para convertirnos en canales de energía universal, un maestro de Reiki debe abrir nuestros chakras mediante un proceso de apertura denominado iniciación, que elimina cualquier bloqueo que impida el flujo natural de la energía. Después de la iniciación, la persona está en condiciones de tratar tanto a los demás como a sí misma. Por eso cualquier persona que haya recibido sesiones de manos de un terapeuta de Reiki ,enseguida nota cuando alguien que no es terapeuta intenta dar sesiones de Reiki. Tal vez el impostor conozca a la perfección las posiciones de las manos y el uso de la técnica, pero la calidad de la energía emanada a través de las manos dista años luz de la energía emanada por un terapeuta calificado. El impostor simplemente no está sintonizado para ser canal de la energía Reiki. Cada Maestro de Reiki otorga al finalizar el seminario un certificado que respalda y habilita a la persona recién iniciada a trabajar como terapeuta de Reiki. Del mismo modo que hay personas que se hacen pasar por terapeutas, también hay otras que se hacen pasar por Maestros de Reiki realizando seminarios e ¨iniciando¨ terapeutas. Esto es muy grave porque no solo se está engañando y robando dinero a muchas personas, sino que la mayoría de las personas que acuden a un seminario, van con la buena voluntad de llegar a ser verdaderos terapeutas, por lo que salen del seminario creyendo que lo son y comienzan a trabajar como tales De esta manera todos los pacientes que acudan a estos ¨terapeutas¨ no podrán disfrutar de los verdaderos beneficios que esta técnica otorga y al ver que no obtienen resultados ni mejorías a sus dolencias, se volverán en contra de la técnica y no querrán saber nada más sobre Reiki. Es muy importante que se tomen las medidas necesarias para saber si alguien es verdaderamente terapeuta o Maestro de Reiki. Cada Maestro de Reiki lleva un registro de los terapeutas que formó, por lo tanto deberemos ver el certificado del terapeuta y luego consultar con el Maestro que figura en el certificado para saber si eso es verdadero. A su vez se deberá hacer lo mismo con el Maestro para saber quien lo formó y consultarlo. En la técnica Reiki no existe el anonimato, cada terapeuta proviene de un Maestro y éste a su vez de otro Maestro por lo tanto es posible remontar la pirámide y verificar en consulta directa su pertenencia al sistema de Reiki Usui. Existen tres niveles de iniciación y uno de maestría. Actúa sobre todos los campos energéticos de la persona y sobre los citados chakras (que tienen la función de acumular, transformar y transmitir la energía a nuestros órganos), sin limitarse al aspecto físico. También restituye la armonía perdida a causa de todos los desequilibrios pasados y presentes, haciendo resurgir problemas olvidados que aún nos afectan. Así vemos reaparecer enfermedades en las que ya no pensábamos, o problemas emocionales que creíamos resueltos. Es, verdaderamente, una desintoxicación, pues todas las toxinas físicas y psíquicas vuelven a circular para ser expulsadas definitivamente. El terapeuta, mediante la imposición de manos o la sanación a distancia, introduce en el cuerpo el flujo de energía necesario para restablecer las fuerzas naturales de la persona y devolverle la salud y el bienestar. Recibir Reiki se trata de una verdadera acción de desintoxicación, como la asociada a un periodo de ayuno: Todas las toxinas físicas y psiquicas vuelven a circular para ser definitivamente expulsadas. Como sucede en el tratamiento homeopático y con otras técnicas de curación natural, en casi todos los casos al final de las primeras sesiones el estado del paciente puede agravarse en lugar de mejorar. Es una etapa previsible en el camino hacia el establecimiento del equilibrio global. El terapeuta no necesita conocer el diagnóstico de la patología para efectuar con éxito el tratamiento. Es importante remarcar que la energía del practicante de Reiki no merma ni se ve afectada negativamente por el hecho de dar Reiki a otra persona.
¿QUÉ ES UN TRATAMIENTO CON REIKI?
Consiste en canalizar energía tanto a un lugar específico donde exista un problema, o al cuerpo entero de una persona, dependiendo del tipo de tratamiento. La mayor parte de estos tratamientos, se hacen con el paciente acostado sobre una camilla. Siempre vestido, y si fuera necesario se le puede cubrir con una manta. El terapeuta pone las manos juntas donde el paciente tiene la dolencia, o sobre cada uno de sus chakras (centros de energía) principales, empezando por la cabeza y acabando por los pies, por la parte anterior y posterior del cuerpo de la persona. Las manos se mantienen en cada posición, unos tres minutos para ir armonizándolo. Yo adecuo la habitación de la siguiente manera: Enciendo una lámpara de sal que da una luz tenue, una varita de incienso y una vela blanca, además pongo una música suave y relajante. Una sesión de Reiki puede durar aproximadamente entre cuarenta y cinco minutos y una hora Es conveniente, aunque no imprescindible, que tanto el paciente como el terapeuta se quiten todos los adornos de metal, porque estos poseen vibraciones propias que pueden interferir en la energía Reiki, y también el calzado. Tanto antes como después del tratamiento, el terapeuta ha de lavarse bien las manos con agua corriente. En ocasiones, las personas pueden sentir hormigueo, palpitaciones, calor, vibraciones,etc; muchas veces pueden no sentir nada o quizá un leve relajamiento; sentir o no sentir no es un parámetro para juzgar la eficiencia del tratamiento. Al comenzar cualquier tratamiento, especialmente en enfermedades más graves, es recomendable hacer tres o cuatro aplicaciones seguidas, en días consecutivos, porque facilita una respuesta más rápida del sistema inmunológico. Después de dichas sesiones, sería conveniente recibir más aplicaciones , pero en días alternos, o como mínimo , una vez a la semana. Por último decir, que bajo ningún concepto debemos insistir en que las personas reciban Reiki. Es decisión de cada uno desear mejorar.
PRINCIPIOS DEL REIKI
Solamente por hoy me comprometo a: 1º Amar y respetar la vida en todas sus manifestaciones. 2º Trabajar honradamente. 3º Agradecer los innumerables dones que se me ofrecen. 4º Dejarme de preocupaciones. 5º Dejarme de cóleras.
La ciencia estuvo detrás del Reiki y en un estudio realizado por John Zimmerman, encontró que éstos campos magnéticos están producidos por las manos de los practicantes de terapia del tacto y curación a través del tacto, pero los no practicantes no producen esa señales. Zimmerman encontró que el campo vibratorio producido por las manos de los practicantes no es constante en frecuencia y varía de momento a momento, moviendo hacia arriba y hacia abajo en el mismo rango de frecuencias que las investigaciones médicas han identificado como siendo efectivas para un empiece del proceso de curación en diferentes tejidos. Descubrieron que no solamente las ondas cerebrales de un practicante y el paciente sincronizan en el estado alpha, estado de relajación y meditación, si no además pulsaban en unísono con el campo magnético de la tierra, conocida como la Resonancia Schuman. Durante estos periodos, el campo biomagnético de las manos del practicante se multiplica por mil en tamaño. El doctor Becker explica que las ondas cerebrales no se limitan al cerebro, viajan por todo el cuerpo a través del sistema perineuronal. Durante tratamientos estas ondas empiezan con poca fuerza en el tálamo del cerebro del practicante y aumentan en potencia a medida que llegan a las extremidades, incluyendo las manos. El mismo efecto es reflejado en la persona que recibe tratamientos, y Becker sugiere que este sistema es el que principalmente controla la reparación de tejidos y los desequilibrios físicos. El doctor Becker llevó a cabo sus estudios en varias partes del mundo y en diferentes culturas, subrayando el hecho de que el Reiki no impone creencias de ningún tipo. No es un sistema religioso o filosófico que proponga restricciones ni tabues. No utiliza talismanes, rezos, mentalizaciones, visualizaciones, fe, ni ningún objeto, para su aplicación práctica. Ésta neutralidad lo hace particularmente apropiado para tratamientos médicos. La práctica del Reiki está incorporada al contexto de las prácticas terapéuticas alternativas reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.).
DOS HOSPITALES PÚBLICOS DE MADRID APLICAN REIKI
Médicos y enfermeras del 12 de Octubre dan clases de Reiki. El Ramón y Cajal utiliza esta técnica en pacientes con cáncer. Cuando la doctora Araceli García propuso en el hospital 12 de Octubre, donde trabaja como cirujana pediátrica, una charla informativa sobre el Reiki –terapia japonesa que sana con las manos– barajó por un segundo la posibilidad de que la tomaran por loca. "Pero pensé que estaba presentando algo que a mí me había servido para encontrarme mejor y se me quitó el miedo al rechazo", cuenta. Consiste en canalizar la energía hacia un punto del cuerpo, colocando las manos encima. La charla, a cargo del presidente de la Federación Española de Reiki, John Curtin, tuvo lugar en enero y fue un éxito. Tanto que, desde verano, más de cien médicos y enfermeras han sido formados en el hospital para dar Reiki. "Reiki significa energía universal", explica Curtin. "Es un método de sanación natural que consiste en canalizar energía hacia un punto del cuerpo, colocando las manos encima. El Reiki no cura por sí mismo, pero fortalece nuestra capacidad autocurativa". La doctora Araceli García ya ve cómo sus compañeros se aplican Reiki unos a otros para tratar, por ejemplo, dolores de cabeza. "Y algunas enfermeras, con más experiencia, lo usan para ayudar a dormir a niños hospitalizados", explica. En el otro extremo de Madrid, los pacientes oncológicos del Ramón y Cajal llevan tres años recibiendo sesiones de Reiki cada martes gracias a la asociación Alaia, que se ocupa de los paciente terminales. Justo este otoño, el hospital ha autorizado una investigación sobre los efectos del reiki. "Hemos comprobado que este tratamiento tiene un efecto muy beneficioso en los pacientes, así que ahora queremos revestirlo de un carácter más científico y, por eso, vamos a realizar el proyecto, para tratar de objetivar el efecto favorable de esta técnica", explica el responsable del atención al paciente, Luis Carlos Martínez Aguado. La sección de enfermería será la encargada de realizar un estudio que durará seis meses y que el hospital espera que sirva para convencer a los escépticos y extender el Reiki a otras áreas médicas. La introducción de terapias naturales en los hospitales para mejorar el estado de salud de los pacientes es una corriente internacional. En Madrid, la Universidad Complutense acoge desde hoy y hasta el domingo, en la Facultad de Medicina y el Hospital Clínico San Carlos, las IV Jornadas sobre el control de las emociones con Flores de Bach para profesionales sanitarios. Por unos días, los médicos no hablarán de aspirinas, sino de estas esencias florales que se muestran como una opción inocua y de gran efectividad para afrontar trastornos emocionales como el estrés, las fobias, el insomnio o la ansiedad. (Noticia extraída de 20minutos.es)
MEDITACION GASSHO
Gassho significa “dos manos que se juntan”. El Dr. Usui la practicaba por la mañana y al atardecer. Gassho puede practicarse solo o en grupo durante 20 a 30 minutos en completo silencio. El Dr. Usui invitaba a sus alumnos al iniciar sus reuniones a realizarla sentados con los ojos cerrados, juntando las manos frente al pecho. La atención concentrada en el punto donde están unidos los dedos medios. Cuando algo nos distrae volvemos a poner la atención al encuentro entre los dedos. Si las manos se cansan de la posición podemos colocarlas sobre el regazo. Al meditar no existe ninguna intención definida y todo pensamiento que aparezca lo dejarás ir y fluir como las olas del mar, de manera apacible y relajada, volviendo tu atención a la respiración y al contacto de tus dedos medios en forma sencilla y natural.
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