Cierta vez me preguntaron si era de….

¿De quién?  pregunté de inmediato

no, gracias, soy de mí misma y es suficiente.

Es vacío el sueño prestado y la vida dependiente,

es sinsentido la existencia sin identidad

y el sendero carente de aprendizaje.

No me motiva tener muchas cosas

si he perdido mi vida,

tampoco me seduce una cuenta bancaria

al precio de hipotecar mi vida.

Al conocerme, comienzo a ser millonaria,

al despertarme anhelo mi realización,

ahí comienza la vida y termina el purgatorio.

Por razones de salud, es mejor vivir bien.

 

Soy de mí misma y todo el Universo me apoya.