ARRIÉSGATE

 
 

 

 

No valores la vida basándote en la cantidad de años que has vivido, sino en la calidad de vida que has llevado. La felicidad surge de afrontar retos y arriesgarse y no de vivir muchos años.

Al arriesgarte aprendes todo lo poderoso que eres, y al mismo tiempo a controlar y dirigir las situaciones  y la energía que has liberado en los riesgos que has corrido.

Con ellos no quiero decir que debas arriesgarte de una forma temeraria o imprudente por el simple placer de hacerlo, sino que corras de manera calculada los riesgos que forman parte de vivir plenamente la existencia: como el riesgo de amar y de ser amado, el riesgo de comprometerte con otra persona, el riesgo de participar en un reto estimulante, el riesgo de explorar el mundo y descubrir su belleza y el riesgo de defender aquello en lo que crees.

Cuando fracases al arriesgarte en algo, aprende de la situación y sigue adelante. No decidas no arriesgarte más. Por ejemplo, si una relación no te ha ido bien, no te escondas lamiéndote tus heridas ni evites arriesgarte en una nueva relación. Tu miedo a volver a fracasar hace que te cierres. Y tu inseguridad te hace perder la vitalidad que crea las maravillas de la vida y que te ofrece las oportunidades. En ese caso te convertirás en un mero espectador de la vida en lugar de participar en ella, y hacerlo es sucumbir al miedo.

"A veces tenemos que saltar al vacío desde nuestros acantilados personales  para llegar al límite y fortalecer nuestra fuerza interior".

 (C. Hansard)

  

MEDITACIÓN SOBRE EL RIESGO

  

La florecilla estaba asustada. Llegó el día en el que la angustia que le producía no florecer era más fuerte que su miedo a abrirse al mundo que la obligaba a seguir encerrada en su capullo. La flor se abrió. Dio un ahogado grito de asombro y luego desprendió un perfume tan maravilloso que llenó el aire con su felicidad. De pronto, las otras flores inspiradas por la florecilla, eclosionaron también. Lo que había sido un rocoso y frío lugar se convirtió durante un breve tiempo en un jardín lleno de asombro y sabiduría.